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martes, 20 de abril de 2010

Edge of Darkness (al filo de la oscuridad)

225px-Edge_of_Darkness_the_Movie_poster Definitivamente prefiero a Mel Gibson como director. No es que sea el mejor director de todos, pero siempre ha sido apasionado e intransigente, lo cual hace que sus películas tengan un tono de prepotencia que a veces funciona para el cine. Una muestra de ello es “La pasión de Cristo”, con un tema harto repetido pero mostrando un nivel de crueldad pocas veces visto en películas de tan alta producción, y una decisión muy arbitraria de producirla en el lenguaje natural para los eventos; de igual manera presentó a Apocalipto, una versión indígena de la Odisea, hablada con el idioma original y presentando temáticas controversiales para los contextos; y al final está Braveheart, reivindicando al héroe político de Gran Bretaña, con la cual ganó varios premios de la academia. En Edge of Darkness, sin embargo, es solo un actor. Su profundidad actoral está bien lograda, pero es un participante pasivo en la trama de la obra y en la visión del director Martin Campbell, que se encargó de ahogar la historia.

images Edge od Darkness nos presenta a un Mel Gibson adolorido y aturdido por la muerte de su hija en un complot político que no adelantaré. Su papel en la obra es la del policía que accidentalmente comienza a entender que la muerte de su hija oculta secretos más allá de los esperados, y su investigación de tales eventos lo lleva a la venganza. Sin embargo, la ejecución de esta historia para nada original (¿recuerdan al Vengador Anónimo desde la parte uno hasta la parte veintiocho?) es pobre: una película lenta, con un viaje de los personajes poco interesante, termina con el final obvio y predecible. Mel Gibson hizo lo mejor que pudo, y probablemente su nombre sigue llenando las salas de cine, pero la película es irrelevante y no deja ninguna marca en el espectador. Con una media hora interesante al principio y unos asesinatos obvios al final, la película no tiene gran relevancia.

No hay nada más que decir, simplemente es una película más y obtendrás de ella aburrimiento. Prefiero a Mel Gibson como director.